Bioferia en Palermo: fuerte presencia de emprendimientos sustentables marplatenses

Mar del Plata no tuvo un stand institucional pero sin embargo, en los pasillos de Bioferia, algo se repetía: proyectos nacidos en la ciudad con el mismo mensaje: producir, consumir y crecer puede hacerse de otra manera.

Con más de 45.000 visitantes durante tres días en el Hipódromo de Palermo, Bioferia volvió a consolidarse como el principal punto de encuentro del ecosistema de triple impacto en la región. Un espacio donde conviven marcas, emprendedores y organizaciones que no solo venden productos, sino que proponen nuevas formas de vivir. En ese escenario, varios proyectos marplatenses lograron visibilidad, validación y algo más difícil de medir: conexión.

En el sector de infancias, Masana llevó una propuesta que cruza juego y salud. Masas sensoriales con aromaterapia, pensadas para estimular desde lo lúdico pero también desde lo terapéutico. Durante los tres días, el stand no paró. “El primer día fueron muchos colegios secundarios, nos hicieron varias entrevistas; el último fue más familiar. La respuesta del público fue asombrosa”, contó Verónica Gómez. El origen del proyecto también apareció en escena: nació a partir de la necesidad de su hijo diagnosticado dentro del espectro autista. “Me impactó la cantidad de personas que tenían un hijo o familiar en la misma situación”. En un espacio donde solo había tres propuestas para infancias, la marca encontró algo más que clientes: encontró comunidad.

Verónica Gómez y Florencia García en el stand de Masana estrenando nuevo packaging de la marca

A pocos metros, FairClean Eco mostraba otra cara del consumo consciente: la limpieza. Productos sin químicos tóxicos, biodegradables y pensados desde la economía circular. Pero más allá del producto, lo que sorprendía era el timing. “No podemos creer que a un año y medio de haber lanzado nuestros productos llegamos a Bioferia”, dijo Belén Figliuolo. La sensación era compartida: crecimiento acelerado en un ecosistema que empuja. Y un dato no menor: “Hubo fuerte presencia de marplatenses”, agregó. Sin coordinación previa, pero con identidad común.

Belen Figliuolo y María José Morteo en su stand de productos de limpieza sustentable

En el universo textil, Mola- Diseño sostenible proponía bajar el ritmo. Prendas de líneas simples, textiles recuperados y tintes naturales hechos con cáscaras, frutos y cortezas. Nada sobra, todo se transforma. “Son prendas versátiles, atemporales, conectadas con la naturaleza», explicó Magdalena Ortiz Lubary, la cual nos agregó: «Llevamos 5 ediciones participando en este evento increíble”. En un encuentro atravesado por tendencias, su propuesta va en otra dirección: menos rotación, más permanencia.

Mola dejó por unos días su local casa rodante en Paseo de las Cuevas de Chapadmalal para sorprender con sus diseños en el Hipódromo de Palermo.

En clave más experiencial, Kalmar Ginempresa B— llevó el lenguaje de la coctelería al terreno del triple impacto. Un producto que se construye desde lo local pero se proyecta desde la marca. En su stand no solo se degustaba: se contaba una historia. La de una bebida que entiende que hoy el valor no está solo en lo que se consume, sino en cómo se construye ese vínculo. En un evento donde el consumo se cuestiona, Kalmar propone resignificarlo.

Deborah Sabsay y su equipo en el stand de la destilería Kalmar

También con certificación de empresa B, Lulea Mindful se movió entre el cuerpo y la conciencia. Indumentaria técnica para yoga, pero también un espacio activo dentro del evento. “Fue la primera vez que participamos y tuvimos un stand grande donde pudimos dar clases y charlas”, contó Leonardo Mustafá El Abed. La marca llevó algo más que ropa: llevó contenido. Economía circular aplicada a la moda, producción responsable y una idea clara: consumir menos, pero mejor. “Funciona como un punto de encuentro donde van personas con intereses en triple impacto”, definió.

Lulea activó el yoga y puso el acento en la moda circular

Lo interesante no está solo en cada proyecto, sino en lo que aparece cuando se los mira juntos. Son distintos, pero van en la misma dirección. Todos terminaron compartiendo algo en común: hacer las cosas con conciencia.

Mar del Plata empieza a consolidar un perfil propio en este camino, con emprendimientos que no solo buscan crecer, sino hacerlo con sentido, y en ese contexto, Bioferia fue mucho más que un evento: fue el lugar donde todo eso se hizo visible.

Innovación con impacto en Mar del Plata

Los emprendimientos que integran la sección Eco Makers comparten una mirada común: crear valor económico sin perder de vista el impacto social y ambiental. Desde modelos productivos sustentables hasta proyectos de innovación con propósito, estos emprendedores forman parte de una nueva generación que está redefiniendo la forma de hacer empresa en Mar del Plata.

Podés conocer otras historias de emprendedores de triple impacto que integran esta sección como Marsin Plast o + Uso y descubrir cómo distintas iniciativas locales están conectadas por una misma visión de futuro.

Mardel Makers es una plataforma editorial independiente y de producción 100% original la cual es apoyada por empresas e instituciones que creen en el espíritu emprendedor de los marplatenses.

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