Carolina Fernández y Fausto Otero creadores de Alfajores Teddy en Mar del Plata.

Alfajores Teddy: la historia de una familia emprendedora de Mar del Plata que no se rindió

El camino del emprendimiento gastronómico en Mar del Plata rara vez es una línea recta. Para Carolina Fernández y su hijo Fausto Otero Maffoni, la creación de Alfajores Teddy no fue un impulso aislado, sino el resultado de una exigente curva de aprendizaje previa. Durante la pospandemia, la familia fundó Springfield, un negocio enfocado en pretzels artesanales y propuestas saladas que, tras un ciclo de intenso trabajo y presencia comercial, llegó a su fin. Sin embargo, lejos de retirarse del sector, capitalizaron cada error operativo, cada contacto con comerciantes y cada rutina de cocina para dar forma a un nuevo proyecto que hoy se consolida a paso firme en las góndolas y cafés locales.

Volver a empezar: de los pretzels a los alfajores

Mientras Springfield aún operaba, Carolina comenzó a desarrollar en la cocina familiar las primeras recetas de alfajores artesanales. Con antecedentes tempranos en la pastelería aprendida junto a su abuela materna y perfeccionada a través de capacitaciones formales, empezó a testear sabores tradicionales marplatenses y combinaciones propias. Cuando el proyecto anterior cerró sus puertas, la transición hacia Teddy fue inmediata. Fausto, que hasta entonces se desempeñaba como encargado de atención al público y logística, asumió el reto de aprender el oficio alfajorero desde cero. «Al principio, los primeros meses, los alfajores me salían, se me rompían todos los alfajores, los aplastaba, el bañado me quedaba súper imparejo, cualquier cosa. Y nada, con el correr del tiempo fui aprendiendo acá de la maestra», recuerda Fausto sobre sus primeros pasos en la producción.

Dale Play: Mirá la entrevista con Carolina y Fausto, los creadores de Alfajores Artesanales Teddy

En una ciudad considerada la capital nacional del alfajor, donde conviven marcas consolidadas e industriales con más de un centenar de elaboradores artesanales, diferenciarse requiere estrategia. Teddy apostó a romper la estética tradicional del rubro: en lugar de los tonos oscuros o dorados habituales, diseñaron un empaque en tonos pasteles que destaca a simple vista en los exhibidores. A esa identidad visual se le sumó una propuesta de producto basada en el peso, la generosidad de los rellenos de elaboración propia y una lógica de producción 100% manual, donde la masa se estira a palo, el dulce de leche se aplica a manga y el sellado de cajas se realiza en el taller familiar.

Los desafíos de un negocio familiar

Llevar adelante un proyecto de estas características implica también gestionar el día a día del vínculo familiar en el ámbito de trabajo. «Un negocio familiar te fortalece sí o sí, porque hay diferentes ideas, hay que ponerse de acuerdo, hay que no olvidarse que la familia está por encima de cualquier otra cosa, de cualquier negocio, de lo que sea, y bueno, siempre fortalece los lazos», reflexiona Carolina sobre la dinámica que sostiene el crecimiento del emprendimiento.

La respuesta del mercado

La respuesta del mercado local confirmó la intuición de sus creadores. En poco más de un año de operación, la marca pasó de apoyarse en unos pocos contactos heredados a abastecer semanalmente a más de una docena de puntos de venta entre cafés y kioscos del centro marplatense, registrando reposiciones constantes y pedidos de urgencia por agotamiento de stock. Para el equipo, ese ida y vuelta cotidiano representa la verdadera validación del esfuerzo artesanal. «Vos podés tener el mejor marketing, pero si el producto no gusta… La satisfacción de saber que lo que estás haciendo está bueno y que en la gente tiene aceptación, vale todo el trabajo», enfatiza Fausto.

Agotar stock

La consolidación de la firma quedó en evidencia durante su reciente participación en Mordisco, el primer festival del alfajor realizado en la casona histórica de Villa Mitre, donde el stand de Teddy agotó la totalidad de su stock a mitad de la jornada. Esta historia refleja cómo la cultura gastronómica de la ciudad se renueva a través de productores que transforman la experiencia acumulada en nuevos motores de valor. Para repasar la cobertura gráfica completa, las marcas participantes y las postales que dejó el evento en Villa Mitre, podés acceder a nuestro informe sobre el Festival Mordisco.

Producción, diseño e innovación productiva en Mar del Plata

Esta entrevista forma parte de Product Makers, la sección de Mar del Makers que reúne a emprendedores y proyectos enfocados en el desarrollo de productos reales, el diseño aplicado, la producción y la construcción de industria desde el territorio.

Iniciativas como Mar del Plata Gin  o Deseado Brewing muestran distintos recorridos, pero una misma convicción: transformar ideas en productos, aprender en el proceso y escalar con identidad productiva local. Te invitamos a recorrer la sección para conocer más experiencias que reflejan cómo el hacer productivo, el talento argentino y la industria marplatense se convierten en motores de desarrollo y futuro.

Mardel Makers es una plataforma editorial independiente dedicada exclusivamente a la producción de contenidos originales sobre emprendedores, innovación y desarrollo productivo de Mar del Plata. Su única actividad es el periodismo y la creación de contenido editorial. El proyecto es financiado únicamente por empresas e instituciones del sector privado que creen en el espíritu emprendedor de los marplatenses.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *