Mar del Plata Gin: un nuevo desafío sin alcohol

Mar del Plata Gin nació del impulso de cuatro amigos que, después de un viaje y muchos terceros tiempos, decidieron transformar una curiosidad en destilería. Hoy, con medallas nacionales, una nueva planta en marcha y el desarrollo de gin sin alcohol, el proyecto atraviesa su momento bisagra: dejar de ser una pequeña producción artesanal para convertirse en un jugador de escala dentro de la industria local y argentina.

Mar del Plata Gin elabora gin artesanal con identidad marplatense, combinando botánicos clásicos y recetas propias que ya obtuvieron medalla de oro en una de las ferias gastronómicas más importantes del país. Su línea incluye un London Dry premiado, una versión infusionada con grosella y una edición artesanal elaborada a partir de alcohol base producido por ellos mismos, algo inusual en la categoría. El proyecto no solo compite en calidad, sino también en narrativa territorial: cada botella dialoga con la historia productiva de la ciudad.

La destilación se realiza en planta propia, con control directo de uno de los socios full time y un esquema de trabajo que está migrando de lógica artesanal a estructura empresarial. Tras invertir en un nuevo equipamiento de mayor capacidad, el equipo se prepara para escalar producción y lanzar una línea de gin sin alcohol. “Estamos a un paso de crecer de verdad; lo interno ya está listo, ahora dependemos de que se alineen algunas condiciones externas”, explican.

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Un tercer tiempo que se volvió empresa

Todo empezó como empiezan muchas cosas en Argentina: sin plan maestro y con sobremesa larga. Un viaje a Europa por un encuentro de rugby, el redescubrimiento del gin tonic y la costumbre de repetir anécdotas hasta el infinito fueron el germen. Lo que parecía una excusa para extender el tercer tiempo terminó convirtiéndose en una destilería con medallas nacionales y ambición de escala.

Martín, José, Lalo y Luciano de Mar del Plata Gin

Luciano, el único marplatense nativo del equipo y el “alquimista” del grupo, fue quien encendió la chispa. Empezó a destilar en pequeño, a probar recetas, a obsesionarse con los detalles. “Cuando arrancamos, era pura curiosidad. Después entendimos que si lo hacíamos, lo íbamos a hacer bien”, sostiene. Es quien diseña las fórmulas y define el perfil de cada gin, desde el London Dry Bristol hasta las ediciones infusionadas.

Lalo fue el primero en dar el salto sin red. Dejó su trabajo y se dedicó full time a la destilería. Hoy es quien opera la planta, controla procesos y sostiene la producción diaria. “Al principio era medio día acá y medio día allá. Cuando vimos que crecía, tomé la decisión de dedicarme por completo”, explica. Su rol marca el pasaje del hobby a la empresa.

Martín asumió el frente comercial. Ventas, distribución, relación con clientes y expansión de puntos de venta. Es quien sale a la cancha cuando hay que competir. “Estamos migrando de ‘todos hacemos todo’ a empezar a ordenar tareas. Crecer también es profesionalizarse”, afirma. En paralelo, reconoce que el equipo está trabajando para estructurar la empresa y buscar capital que les permita dar el salto de escala.

José, responsable de la logística, articula el movimiento detrás de escena: proveedores, entregas, organización operativa. “El mercado es grande, hay lugar para todos. La clave es hacer bien lo que sabemos hacer”, suele resumir el equipo sobre la convivencia con otras destilerías locales.

El conflicto no fue menor. Pandemia, falta de insumos, cambios en botellas, restricciones de alcohol, inflación permanente. “En vez de frenar, apretamos el acelerador”, recuerdan sobre aquel momento en que el contexto invitaba a abandonar. En plena incertidumbre incluso produjeron su propio alcohol base para sostener la producción, una decisión técnica que terminó convirtiéndose en diferencial.

Hoy el momento bisagra es claro: nueva maquinaria de mayor capacidad, estructura más profesional y un desarrollo en puerta que apunta al segmento sin alcohol. La lógica ya no es la del alambique prendido junto a la parrilla. Es la de una destilería que entendió que emprender en Argentina no es evitar la tormenta, sino aprender a navegarla.

El punto de inflexión llegó con los premios. Su London Dry “Bristol” ya acumula cuatro distinciones y recientemente obtuvo medalla de oro en la feria nacional Caminos y Sabores, uno de los encuentros gastronómicos más importantes del país, donde compiten destilerías de todo el territorio argentino. Ese reconocimiento no solo validó la calidad técnica del producto frente a jurados especializados, sino que posicionó a Mar del Plata Gin en el mapa nacional de la industria artesanal.

Mar del Plata Gin está en ese punto exacto donde muchos proyectos se definen: o se quedan cómodos en lo artesanal o se animan a jugar en otra liga. Ellos eligieron lo segundo. Invierten, se profesionalizan y se preparan para escalar en un país que no da ventajas.

Eso también es identidad marplatense: emprender sin manual, aprender en contexto adverso y, aun así, avanzar.

El gen emprendedor marplatense

Hay algo que se repite en la historia productiva de Mar del Plata: alguien detecta una oportunidad, se anima, aprende a los golpes y termina creando industria. Pasó con la pesca, con los alfajores, con la cerveza artesanal. Ahora pasa con el gin.

Mar del Plata Gin no es solo una destilería premiada. Es parte de una generación de nuevos emprendedores innovadores que entienden que la ciudad no vive solo de la postal. Vive de quienes producen, arriesgan y construyen marca con identidad territorial.

En Mardel Makers documentamos ese proceso. Somos la puerta de entrada al mundo emprendedor marplatense, el lugar donde el hacer silencioso se vuelve relato, método y comunidad. Cada nota es una pieza de un mapa más grande: el de una Mar del Plata productiva que compite, se organiza y piensa en escala.

Si creés que la ciudad puede ser más que temporada y nostalgia, seguí de cerca a quienes la están construyendo desde la economía real. Porque el futuro productivo no se anuncia: se destila, se embotella y se pone en circulación.

Producción, diseño e innovación productiva en Mar del Plata

Esta entrevista forma parte de Product Makers, la sección de Mar del Makers que reúne a emprendedores y proyectos enfocados en el desarrollo de productos reales, el diseño aplicado, la producción y la construcción de industria desde el territorio.

Iniciativas como Aerodyca  o Deseado Brewing muestran distintos recorridos, pero una misma convicción: transformar ideas en productos, aprender en el proceso y escalar con identidad productiva local. Te invitamos a recorrer la sección para conocer más experiencias que reflejan cómo el hacer productivo, el talento argentino y la industria marplatense se convierten en motores de desarrollo y futuro.

Mardel Makers es una plataforma editorial independiente y de producción 100% original la cual es apoyada por empresas e instituciones que creen en el espíritu emprendedor de los marplatenses.

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