En apenas tres días, el movimiento que impulsa empresas de triple impacto pasó por el Parque Industrial, reunió a universidades en el Consejo Profesional de Ciencias Económicas y cerró su agenda con un encuentro junto a la UCIP. Más que una sucesión de actividades, la visita dejó una señal: la conversación sobre una nueva forma de hacer negocios comienza a consolidarse dentro del ecosistema emprendedor y empresario de la ciudad.
Mientras buena parte del debate sobre sustentabilidad suele asociarse al impacto ambiental, Sistema B propone una transformación más profunda: demostrar que la rentabilidad y el impacto social y ambiental no son objetivos opuestos, sino parte de un mismo modelo de negocio.
Sistema B y la firma del convenio con el Parque Industrial
La agenda comenzó en el Parque Industrial General Savio, donde más de 60 empresarios, Pymes y referentes del sector productivo participaron del encuentro «El triple impacto como ventaja competitiva en la industria». Allí se firmó un convenio de cooperación entre Sistema B Argentina y el Parque Industrial para acompañar a más empresas en la incorporación de modelos de negocio de impacto y se reconoció a Delpack como la primera Empresa B certificada radicada en el predio industrial.
El presidente del Parque Industrial, Luis Emilio Terry Artusa, dejó en claro que el objetivo va mucho más allá de una certificación individual. «Nuestra idea es que la mayor cantidad de empresas del Parque logren la Certificación de Empresa B y, a futuro, que el propio Parque certifique. Queremos competir a nivel mundial y para eso tenemos que cambiar nuestras conductas y prepararnos para los desafíos que vienen».





La formación de profesionales con propósito
El recorrido continuó en el Consejo Profesional de Ciencias Económicas, aunque con un público diferente. Allí el foco estuvo puesto en el rol de las universidades y la academia, en un conversatorio destinado a debatir cómo formar profesionales capaces de impulsar empresas que integren rentabilidad, innovación e impacto social y ambiental. El encuentro reunió a instituciones que integran la Biorregión Pampa Atlántica para analizar el papel de la educación superior en la construcción de una economía más sostenible.
Las Pymes como motor de cambio
La tercera parada fue la UCIP, donde el eje pasó del ámbito académico al empresarial. En el desayuno de intercambio «Empresas B: construyendo soluciones desde el mercado», empresarios y referentes locales analizaron cómo incorporar criterios de triple impacto en pequeñas y medianas empresas, compartiendo experiencias y herramientas para fortalecer la competitividad desde una mirada sustentable.




La elección de esos tres espacios no fue casual. Sistema B busca involucrar simultáneamente a quienes forman profesionales, a quienes producen conocimiento y a quienes toman decisiones empresariales, convencido de que la transformación del modelo económico necesita actores trabajando en conjunto.
Para Marina Arias, directora ejecutiva de Sistema B Argentina, ese crecimiento también se refleja en los números. «Estamos en 299 empresas. Estamos a punto de celebrar las 300. El año pasado fue el año que más creció el Movimiento B en Argentina; fuimos primeros en la región y segundos en el mundo después del Reino Unido. Eso habla muy bien del empresariado argentino, que mira hacia el futuro incluso en contextos complejos», explicó durante una entrevista con Mardel Makers.
En el caso de Mar del Plata, el ecosistema ya muestra señales concretas. Con la incorporación de Delpack, la comunidad local alcanza siete Empresas B certificadas mientras nuevas compañías comienzan a recorrer el camino a través del programa Camino+B, pensado para acompañar a PyMEs que buscan integrar la sustentabilidad como una herramienta de gestión y competitividad.
«Las empresas solas no pueden. Necesitamos un contexto que las acompañe», resumió Arias al referirse al trabajo conjunto con gobiernos, universidades, cámaras empresarias y organizaciones locales.


El potencial de la Biorregión Pampa Atlántica
La articulación entre Sistema B y la Biorregión Pampa Atlántica también aparece como una oportunidad para ampliar el alcance de las empresas locales más allá de Mar del Plata. Consultada por Mardel Makers sobre el proceso de consolidación de la Biorregión y su reciente participación y presentación en sociedad en RITA Euskadi, Marina Arias consideró que «es fundamental porque se abren los negocios de impacto a nivel regional. Eso garantiza los aprendizajes cruzados, el comercio exterior, el comercio hacia adentro, poder atraernos entre los mercados y, sobre todo, hacer crecer aquellas empresas vinculadas con los ecosistemas locales». Y resumió la importancia de esa articulación con una idea central: «Las empresas solas no pueden. Necesitamos un contexto que las acompañe.»

Más allá de las tres actividades realizadas durante la semana, la visita dejó una impresión difícil de ignorar: Sistema B ya no llegó a Mar del Plata para presentar un modelo. Llegó para fortalecer una red que hace años viene creciendo en la ciudad y que ahora empieza a articular universidades, industrias, cámaras empresarias y emprendedores alrededor de una misma idea: que competir y generar impacto positivo pueden formar parte del mismo negocio.
Instituciones: actores clave del desarrollo local y regional
Esta nota forma parte de Instituciones, la categoría de Mardel Makers que reúne contenidos vinculados a organizaciones públicas y privadas que cumplen un rol central en el desarrollo productivo, social y territorial de Mar del Plata y la región. Aquí se agrupan iniciativas, decisiones y acciones impulsadas por instituciones que inciden en el ecosistema local desde distintos ámbitos.
Te invitamos a recorrer la categoría para conocer más sobre el papel que cumplen las instituciones en la construcción del presente y el futuro de la ciudad.
Mardel Makers es una plataforma editorial independiente dedicada a la producción de contenidos originales sobre emprendedores, innovación, capital humano y desarrollo productivo de Mar del Plata. Su actividad exclusiva es el periodismo, sin prestación de servicios asociados. Los emprendedores en etapa de incubación y/o con hasta dos años de trayectoria participan sin costo. El proyecto es financiado por empresas e instituciones del sector privado que apoyan el desarrollo del ecosistema emprendedor marplatense.

