Una biotecnológica marplatense resultó finalista destacada en Prendete, el clásico certamen tandilense que celebra innovación y talento emprendedor. Qué pasó en el concurso y por qué este proyecto científico empieza a marcar agenda en la región.
El concurso Prendete celebró una nueva edición en Tandil, con un Demo Day que volvió a reunir a emprendedores, inversores y mentores del ecosistema innovador. Este año, más de cincuenta equipos se inscribieron para competir por mentorías, visibilidad y oportunidades de aceleración. Tras un proceso de selección exigente, quedaron quince finalistas en la categoría “Silicon Valley” y seis en “JUMP”, destacando iniciativas de base tecnológica y modelos de negocios escalables.
En esa instancia apareció un nombre marplatense: StirpiaTec, una biotecnológica especializada en microalgas y producción sustentable de compuestos de alto valor agregado. El proyecto se quedó con el segundo puesto en la categoría Silicon Valley, un reconocimiento que ratifica el potencial científico-productivo de la región. Desde la organización resaltaron que “la calidad técnica y la proyección internacional del proyecto lo convirtieron en uno de los favoritos del jurado”, reforzando la relevancia del caso dentro del ecosistema.
“Estamos muy contentos por el crecimiento acelerado del proyecto en estos últimos meses”, dijo Franco Grande, CEO de StirpiaTec “Este premio nos motiva y nos abre una oportunidad enorme: será nuestro primer contacto con el mercado de Estados Unidos. Quién te dice, quizá podamos empezar a vincularnos con nuevos aliados estratégicos y potenciales clientes allá”.

A la derecha el CEO de StirpiaTec, Franco Grande, posando con su pasaje a Silicon Valley junto a los otros ganadores de Prendete Tandil

El desarrollo marplatense
StirpiaTec desarrolla soluciones basadas en diatomeas, microalgas capaces de producir aceites omega-3 (DHA y EPA), pigmentos antioxidantes y nanocápsulas de sílice útiles para industrias como la nutrición humana, la farmacéutica, la agroindustria y la energética. La particularidad es su eficiencia: estas microalgas crecen usando solo luz y CO₂, sin necesidad de tierras agrícolas ni agua dulce, lo que permite reconvertir espacios no productivos en plataformas de biotecnología sostenible. “Nuestro objetivo es demostrar que la producción con impacto ambiental positivo es un camino real y competitivo”, señalan desde el equipo.
Además de los aceites esenciales, la startup avanza en la extracción de compuestos que pueden ser aplicados en biocombustibles y materiales industriales, abriendo una línea de innovación que combina economía circular, ciencia aplicada y viabilidad comercial. “Argentina tiene una oportunidad enorme en bioeconomía. Nosotros trabajamos para que Mar del Plata sea parte de ese futuro”, afirman sus fundadores.
El reconocimiento en Tandil llega en un momento clave para el sector: con la agenda ambiental en el centro y la demanda creciente de productos sustentables, proyectos como StirpiaTec muestran que la ciencia local puede competir, crecer y liderar. La distinción no solo amplía el mapa emprendedor marplatense, también proyecta nuevas oportunidades de inversión, alianzas y expansión tecnológica para la región.

Mar del Plata en la vanguardia de investigación científica
El crecimiento de StirpiaTec se inscribe dentro de una movida científica que viene tomando forma en Mar del Plata. En esa misma línea trabaja Argentag, la startup biotecnológica que desarrolla kits de lectura genética y que ya logró reconocimiento del MIT y Draper University. Su fundador, Leandro Ciappina, contó en Mardel Makers cómo esta solución nacida en la ciudad empieza a abrirse camino en mercados internacionales.
El impulso verde también tiene otros protagonistas. Thermoreleaf, creadora de una tecnología basada en compuestos bioactivos y ganadora del premio L’Oréal, es uno de los casos más destacados del año. Su mirada sobre innovación sustentable y el rol de la ciencia local suma una pieza clave al mapa biotecnológico marplatense.
A este ecosistema se suma Unibaio, startup enfocada en microcápsulas biodegradables para el agro, con un modelo de impacto que combina productividad y sostenibilidad. Su propuesta confirma que Mar del Plata ya no solo produce talento: está construyendo una red de empresas de base científica que empiezan a competir en serio, a escala nacional e internacional.
El impacto de los innovadores marplatenses
En los concursos de innovación siempre hay un momento en que el auditorio se queda en silencio. No es cuando anuncian un ganador: es cuando una idea concreta demuestra que puede cambiar algo en el mundo real. Eso pasó en el Demo Day de Tandil cuando StirpiaTec —nacida en Mar del Plata, criada a pura ciencia y paciencia— subió al escenario. Una startup de microalgas, luz y CO₂ compitiendo con proyectos de software: David contra Goliat versión biotec. Y aun así, quedó en el podio.
Porque al final, la innovación no es un slogan: es gente que se anima a mezclar ciencia con coraje. Y si algo está demostrando Mar del Plata es que cuando una idea nace en silencio, puede terminar haciendo ruido en todo el país.
Ciencia, biotecnología e innovación aplicada en Mar del Plata
Esta nota forma parte de Biotech Makers, la sección de Mar del Makers dedicada a proyectos vinculados a la biotecnología, la investigación científica, la innovación aplicada y el desarrollo de soluciones basadas en conocimiento. Desde Mar del Plata, esta sección pone en foco cómo la ciencia y la tecnología de base científica se convierten en motor productivo, transferencia de conocimiento y desarrollo territorial.
Te invitamos a recorrer la sección para conocer iniciativas y experiencias que muestran cómo la investigación y la biotecnología impulsan nuevas oportunidades productivas desde el ecosistema local.

