Con más de siete décadas de historia familiar, SÃO inauguró una nueva sucursal en la esquina de Rivadavia y Diagonal Pueyrredón, uniendo el legado pastelero argentino con el espíritu artístico y urbano de Mar del Plata.
El aroma a medialunas recién horneadas vuelve a marcar el ritmo del centro marplatense. En la esquina de Rivadavia y Diagonal Pueyrredón, SÃO —la histórica marca de pastelería con más de 70 años de trayectoria— abrió su nueva sucursal, convirtiendo uno de los puntos más emblemáticos de la ciudad en una invitación a detenerse, mirar y saborear.
“Queríamos que este local represente todo lo que somos: tradición, arte y una experiencia para los sentidos”, explicaron desde la firma. La ambientación combina diseño contemporáneo con detalles cálidos y obras de artistas locales, entre ellas un mural inspirado en los tilos de la Diagonal, que conecta con un té edición especial creado exclusivamente para esta sucursal.
La propuesta va más allá de lo visual: cada detalle fue pensado para elevar el ritual del café y la medialuna a una experiencia completa. Con una línea de productos exclusivos y una cafetería de primera línea, SÃO Diagonal busca convertir cada desayuno o merienda en un momento para disfrutar sin apuro.








El desembarco en esta esquina icónica llega en un momento clave para la marca. Además de su expansión en Buenos Aires, SÃO consolida su presencia internacional con locales en Barcelona y Madrid, y esta misma semana inaugura una nueva sucursal en la Sagrada Familia, replicando el mismo espíritu de encuentro y pertenencia que caracteriza a la marca desde sus orígenes.
“En cada lugar donde llegamos queremos mantener la esencia que nos hizo crecer: la pasión por la pastelería y el compromiso con la calidad. Lo que cambia es el paisaje, pero el alma es la misma”, resumieron desde SÃO.
En Mar del Plata, ese alma hoy tiene sabor a historia, arte y café recién hecho.
Bienvenido, SÃO Diagonal: algo nuevo se está horneando en la ciudad.
