La marplatense que exporta yerba mate con corazón agroecológico

Micaela Acosta, nació en Buenos Aires y a los 9 años llegó a la ciudad con su familia, de grande se volvió especialista en comercio exterior y creó una yerba agroecológica con estacionamiento natural de 24 meses y sabor más suave. Nació del ritual familiar, lleva el nombre que su mamá le decía de chica y hoy ya se vende en Europa, Oceanía y Asia. Entre la paciencia del proceso y la mira en mercados externos, su plan es claro: crecer sin perder esencia.

La escena fundacional es simple: una abuela cebando mate y una nieta mirando el ritual. Años después, Micaela Acosta transformó ese recuerdo en un proyecto con brújula propia: una yerba agroecológica, creada desde Mar del Plata y pensada para el mundo. “La Mía Vita nace a raíz de mi historia. Lo uní con mi profesión y me dije: ¿qué herramientas tengo para llevarlo adelante?”, cuenta.

DALE PLAY: Mirá la nota con Micaela Acosta, la creadora de la yerba mate «La Mía Vita»

La decisión de apuntar al exterior no fue capricho, fue método. “Acá hay mucha competencia y los argentinos somos fieles a la marca; afuera crece el consumo y hay curiosidad”, explica. Con formación en comercio exterior, Micaela hizo lo que ya venía haciendo para terceros: analizar mercados, abrir canales y armar las primeras exportaciones. Incluso usó Exporta Simple para despegar por vía aérea: “Es más caro que barco, pero para empezar sirve porque simplifica”.

El producto tiene sello propio: agroecológico, sin agroquímicos y con 24 meses de estacionamiento natural, lo que resulta en un perfil más amable para nuevos paladares. “La Mia Vita es suavecita; muchos dejaron de usar azúcar porque no lo necesitan”, destaca. La escala, en cambio, es quirúrgica: no busca la góndola a cualquier precio ni competir a volumen; prefiere nichos y consolidado: República Checa, Australia, Polonia, Italia, incluso Rusia donde el mate vive un boom. “A los seis meses de lanzarla ya estaban pidiendo el producto antes de tenerlo en mano”, recuerda.

El camino no fue sin dudas. “Me sentí insegura y escribí por LinkedIn a un consultor del rubro; me respondió, revisó todo y me dijo: vas bien”, cuenta. Ese espejo le sirvió para ver lo logrado: “Uno a veces mira las nubes y no ve lo que hay después”. Mientras tanto, la marca crece con boca a boca marplatense, Tienda Nube, presencia en Pampa Direct para ventas internacionales y una estética distintiva: diseño simple, color que destaca, nombre con guiño familiar. “No quiero apurar etapas; prefiero disfrutar el proceso”, resume.

La meta ya está en la pared: exportar un contenedor completo. Sin perder el tono artesanal ni el origen afectivo. “No mirar al costado —dice Micaela—, hacerlo paso a paso y a mis tiempos. Equivocarse y seguir”. Al final, la fórmula parece tan clásica como el ritual que la inspiró: cuidar la planta, estacionar el tiempo y honrar el mate compartido.

Producción, diseño e innovación productiva en Mar del Plata

Esta entrevista forma parte de Product Makers, la sección de Mar del Makers que reúne a emprendedores y proyectos enfocados en el desarrollo de productos reales, el diseño aplicado, la producción y la construcción de industria desde el territorio.

Iniciativas como Mantamundi y Deseado Brewing muestran distintos recorridos, pero una misma convicción: transformar ideas en productos, aprender en el proceso y escalar con identidad productiva local. Te invitamos a recorrer la sección para conocer más experiencias que reflejan cómo el hacer productivo, el talento argentino y la industria marplatense se convierten en motores de desarrollo y futuro.

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