Desde 2013, el enólogo Ezequiel Ortego lidera el proyecto de Trapiche Costa & Pampa en Chapadmalal, un viñedo sin riego, influenciado por el océano y pionero absoluto en la Argentina. En esta entrevista, repasa cómo llegó “por tres semanas”, cómo domó un clima que nadie imaginaba posible para la vid y cuál es el plan de crecimiento que transformará la escala del proyecto en los próximos años.
El origen accidental de un pionero
“Yo venía para tres semanas, no para elegir cómo armar una bodega”, recuerda entre risas. “Pero me dijeron: ‘Mirá que vos venís a vivir acá’. Y nadie más quería venir”. Ese arranque improvisado lo empujó a un territorio desconocido: hacer vino a metros del mar, sin antecedentes locales y sin manual disponible. Lo que siguió fue una década de experimentación, golpes, aprendizajes y pequeñas victorias hasta consolidar un viñedo que hoy exporta casi la mitad de su producción.



DALE PLAY: Mirá la entrevista completa con Ezequiel Ortego, el enólogo que junto a Trapiche pusieron a Mar del Plata en el mapa internacional del vino
El desafío climático: aprender del viento y de la humedadMientras en Cuyo sobran enólogos expertos en suelos desérticos, en la costa argentina no había nadie. “Por ahora, en experiencia de vinos con influencia oceánica, soy uno”, admite. Las plagas nuevas, las liebres que arrasaban las plantas recién brotadas, la humedad que favorece hongos, la acidez elevada y el frío prolongado fueron su campo de entrenamiento. “La vid es rústica… pero cuando está brotada es delicadísima. Tuvimos que aprender todo de cero”.




Una bodega experimental dentro del grupo más grande del país
Trapiche Costa & Pampa nació con espíritu explorador: vinos blancos, variedades que se expresan mejor en climas fríos y una decisión clave —no regar— para independizar la producción de una crisis hídrica que golpea fuerte a las regiones tradicionales. “El viñedo es de secano. Toda el agua viene de la lluvia. No le sacamos una gota a la población ni a la industria”, explica. Esa filosofía permitió que Chapadmalal se volviera un caso único en la Argentina.

Un proyecto que crece junto al boom gastronómico de la ciudad
Mientras la bodega se consolidaba, Mar del Plata vivía una transformación gastronómica. “Hace diez años, Sarasa Negro abría un día por semana. Hoy hay fila”, dice. La bodega se volvió parte de ese ecosistema: periodistas, sommeliers y chefs comenzaron a descubrir una zona que antes no existía en el mapa. “Si la zona crece, nos tiene que ir bien a todos. Si yo hago un vino espectacular pero mis vecinos no, la imagen de la región se cae”.




Lo que viene: expansión, edificio nuevo y demanda internacional
Hoy el proyecto suma 32 hectáreas productivas, pero el plan es ambicioso: plantar 5 hectáreas por año desde 2026 hasta llegar a las 50, lo que exigirá ampliar la bodega completa. “Es un lindo problema: nuestros vinos se agotan todos los años. Hay clientes en Inglaterra que nos quieren comprar la producción sin haberla probado”, confiesa. En un mercado global donde el consumo de bebidas alcohólicas cayó un 20% en cuatro años, Costa & Pampa crece.
Liderazgo y visión estratégica en Mar del Plata
Esta entrevista forma parte de Big Makers, la sección de Mardel Makers que pone el foco en personas que lideran organizaciones de gran escala y toman decisiones que impactan más allá de su propio sector. Desde empresas e instituciones hasta organizaciones sociales, estas historias comparten una misma lógica: conducción, responsabilidad y mirada estratégica para operar en contextos complejos.
Te invitamos a recorrer la sección para descubrir otras experiencias de liderazgo que ayudan a comprender cómo se toman las decisiones que influyen en el presente y el futuro de Mar del Plata. La historia del empresario argentino Germán Walas, que juega en primera en el real estate de Estados Unidos es un gran ejemplo de la importancia de crear equipos de trabajo que impulsan las grandes organizaciones, lee su nota y entera como piensa la cabeza de un gran desarrollador que opera también en nuestra ciudad.

